DEAD MAN’S WIRE (2026)
- Estudiocine

- 24 mar
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DEAD MAN’S WIRE (2026)
Dirección: Gus Van Sant
A los 73 años, el gran cineasta Gus Van Sant, ha estrenado su última película, “Dead Man's Wire”, manteniendo su estilo caracterizado por una sutil, poética y a veces brutal crítica al sistema americano. Su extensa filmografía oscila entre obras independientes, experimentales y a veces herméticas como “Elephant" o “Last Days” a películas de estudio más comerciales y exitosas, como “Good Will Hunting” o “Milk”, entre otras.

La película está basada en un caso real, cuando en 1977 Tony Kiritsis se atrasó en los pagos de la hipoteca de una propiedad en Indianápolis, que esperaba convertir en un centro comercial. Tony (Bill Skarsgärd) solicitó más tiempo a su agente hipotecario, pero la firma no accedió. Ante la negativa, Tony decide secuestrar a Richard Hall (Dacre Montgomery), hijo del propietario de la financiera Meridian, que está pasando sus vacaciones en Florida, M.L.Hall, que no es otro más que Al Pacino.
El recurso está cantado, porque toda la acción recuerda inmediatamente a “Tarde de Perros” (Sidney Lumet/1975), pero en este caso Pacino está del otro lado del cortinado, componiendo a un padre desamorado que prefiere perder al hijo antes que pagar el rescate de Richard. Magnífico como siempre.
El alambre (wire) al que alude el título es el que Tony coloca en el cuello de su rehén, de tal manera que si le disparaban a cualquiera de los dos, el cable accionaría el gatillo hacia Hall. Así es como Tony logra sacar a Hall de la oficina y, delante de todo el mundo, a plena luz del día, y llevarlo a su casa. Así comienzan las negociaciones, donde toma protagonismo un DJ de radio, Fred Temple, “la voz de Indianápolis”, interpretado por Colman Domingo.

Gus Van Sant es un maestro en el manejo de cámara, con la dirección de fotografía de Arnaud Potier, agrandan o achican el encuadre, simulando un falso documental, con una fenomenal reconstrucción de época bajo la producción de Stefan Dechant, a quien no se le escapa ningún detalle. Los autos, la mueblería, el vestuario, etc. etc. hacen que el espectador se sienta en la década de los años setenta, como en “Tarde de Perros”.
El guion de Austin Kolodney construye los acontecimientos en función de lo que aparecía en la televisión, que hizo un show propio del suceso. Pero dentro del departamento de Tony, sin ningún testigo, Bill Skarsgärd despliega una variedad de matices en su actuación, con toda su precariedad afectiva y emocional a flor de piel, pretendiendo ser indemnizado por el negociado de Hall, castigando al sistema y convirtiéndose en un héroe, con sus 15 minutos de fama en cadena nacional.
Para quienes desconozcan el hecho, como yo, ni nunca hayan visto el documental de 2018 de Alan Berry y Mark Enochs, “El Alambre del Hombre Muerto”, el film de Gus Van Sant es un entretenimiento asegurado.
Duración: 105’
Hebe Girardo
24/3/2026





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