ROSE (2026)

ROSE (2026)
Dirección: Markus Schleinzer
“Rose” es la última realización del director austríaco Markus Schleinzer, un drama histórico ubicado en el siglo XVII, que causó gran impacto en la crítica especializada, principalmente por la performance de su protagonista, Sandra Hüller, que ganó el Oso de Plata a la Mejor Actriz en la Berlinale de este año. Al momento la película ha sido seleccionada para representar a Austria en la próxima edición de los premios Oscar, en la categoría Mejor Película Internacional.

El film abre cuando Rose (Sandra Hüller) se presenta en un pequeño pueblo protestante, haciéndose pasar por un hombre, vestida como tal, como un veterano de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), un terrible conflicto armado, de origen religioso y político, que surgió en Europa central y se extendió al resto de las potencias.
Aunque el guion de Schleinzer, en colaboración con Alexander Brom, no está basado en un personaje real, de alguna manera expresa la necesidad, o al menos el deseo de rehuir de la infortunada condición femenina, relegada a un plano inferior en la comunidad, tratando de salvarse luchando, o escapando de la desdicha.
Rose había tomado los documentos de un terreno abandonado, de un soldado muerto en combate. Esas credenciales lo hacen parecer confiable, más aún cuando Rose trabajando duramente y con ingenio, hace prosperar la granja.
El patriarca de la comunidad le ofrece a Rose, que despose a la mayor de sus cinco hijas mujeres, que para él son una carga, a cambio de compartir el agua de arroyo y ampliar la cosecha. Rose no tiene otra salida más que seguir la corriente y casarse con Suzanna (Caro Braun), una muchacha dulce e ingenua, que le cree a Rose, cuando le dice que lo que más aprecia en ella es su pureza, salvando así la obligación marital de la noche de bodas. Nuevamente Rose recurrirá a su ingenio para mantener las apariencias ante los demás.
El guion deja fuera de plano varias situaciones, que el espectador se entera por una voz en off, o simplemente su libre interpretación, lo que le brinda al film un halo de suspenso, que se intensifica hacia el final de la película con una violencia extrema que no se ve en pantalla.

La fotografía de Gerald Kerkletz varía entre una ambigua escala de grises, con encuadres pictóricos, cuidadosamente calculados, que para el espectador significa una inmersión en esa época y lugar, además de la psicología de los personajes, con escasas líneas de diálogo, dejando que las imágenes y los gestos hablen por sí mismos.
Cada vez que aparece en pantalla la actriz alemana Sandra Hüller, vuelve a cautivarnos, en complejos personajes de películas de variados géneros. Pero quizás en “Rose” el desafío es mayor, por interpretar a un hombre que lleva alrededor del cuello la bala que le dejó esa cicatriz en su rostro, que limita su gestualidad facial, sin que esto impida expresar los riesgos, las emociones y las contradicciones de Rose. Por momentos Hüller me recordó a Renée Jeanne Falconetti en “La Pasión de Juana de Arco”, una performance casi mágica, muy bien secundada por Caro Braun, joven actriz de 26 años, como Suzanna, cómplice del secreto de Rose, en un arco dramático liberador, pidiendo, a cambio de su silencio, que Rose le enseñe a leer y a escribir.
Por todo esto y por mucho más “Rose” es un film exquisito que vale la pena ver.
Duración: 94’. Disponible en MUBI.
Hebe Girardo
29/9/2026





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