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LA GRAZIA (2026)

  • Foto del escritor: Estudiocine
    Estudiocine
  • hace 1 día
  • 2 min de lectura

LA GRAZIA (2026)

Dirección: Paolo Sorrentino


El cineasta napolitano Paolo Sorrentino, ganador del Oscar en 2014 por “La Grande Bellezza”, es uno de los directores más reconocidos de cine y televisión, dentro y fuera de Italia. Sus dos últimas películas fueron “Fue la mano de Dios”, en clara alusión a su drama personal, vinculado a la figura de Diego Armando Maradona, cuando jugaba en el Napoli y “Parthenope”, una divertida historia ligada también a los mitos de su ciudad natal. 

Estrenado en el Festival de Venecia, su último film “La Grazia”, cambia de tema con una serie de meditaciones acerca de la soledad del poder y la búsqueda de la gracia, sin perder su estilo manierista y perfectamente calculado artísticamente.


El guion, del mismo Sorrentino, nos presenta a un ficticio presidente de Italia, Mariano De Santis (Toni Servillo), a quien le faltan seis meses para terminar su gestión y volver a su casa. Le llaman con el apodo de Hormigón Armado por su sólida preparación y experiencia académica. Mariano es viudo, con una duda que lo persigue, referida a la infidelidad de su querida esposa, cuarenta años atrás. Asistido por su hija soltera, Dorotea (Anna Ferzetti), también abogada, quien corrige una y otra vez una ley de eutanasia que Mariano no se decide a firmar. Él mismo piensa que si la firma será visto como un asesino, y si no la firma, como un torturador.

Eventualmente consulta al Papa afro-francés, aunque se queda dormido cuando reza, o se pasea por el Palacio del Quirinal, en la colina más alta de Roma, meditando sobre sus últimas decisiones políticas, en dos casos de indulto, fumando algún cigarrillo, situaciones que Sorrentino aprovecha  para desplegar una gran belleza visual, tanto de los exteriores como de las barrocas salas, con profusión de tapices y muebles.


Toni Servillo en "La Grazia"
Toni Servillo en "La Grazia"

La recepción del anciano presidente de Portugal acercándose en cámara lenta hacia el Palacio, bajo la lluvia, con la alfombra roja volándose es una fina burla a los protocolos del poder, además de una estilizada toma de la directora de fotografía Daria D’Antonio.

El actor italiano de 67 años, Tony Servillo, está absolutamente magnífico en este rol, que le valió la Copa Volpi en el festival, otrora colaborador de otras películas de Paolo Sorrentino. En “La Grazia” es capaz de transmitir las más variadas emociones con un cambio de mirada o una leve sonrisa, con las manos hacia atrás escuchando rap por los pasillos del Palacio. 

Es muy gratificante encontrarse con el buen cine italiano con aire a Antonioni en esta historia plena de elegancia, sagaz ironía, fino humor e imágenes sorprendentes.

Duración: 133’. Disponible en MUBI.



Hebe Girardo

29/5/2026



 
 
 

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