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THE CHRISTOPHERS (2026)

  • Foto del escritor: Estudiocine
    Estudiocine
  • hace 22 horas
  • 2 Min. de lectura

THE CHRISTOPHERS (2026)

Dirección: Steven Soderbergh


El exitoso director Steven Soderbergh siempre entretiene y eventualmente nos deja pensando. Desde su debut con “Sexo, Mentiras y Video” (1989) premiada en el Festival de Cannes, casi todas sus películas son una ingeniosa combinación de calidad técnica, variados géneros y temas que importan. ”Erin Brockovich” (2000) o “Traffic” (2001) son solamente dos ejemplos en este sentido.

En 2021 estrenó un noir gangsteril, “No Sudden Move”, con mucho suspenso y bastante humor y en 2022, “Kimi”, un thriller de ciencia ficción.

En 2025 estrenó dos películas “Presence” y “Black Bag” y ahora llega con “The Christophers”, una apuesta más a un cine independiente, de menor presupuesto, pero si perder calidad técnica ni interpretativa.


En “The Christophers”, el guion de Ed Salomon nos presenta a Barnaby (James Corden) y Sallie (Jessica Gunning), encontrándose en un bar con  Lori Butler (Michaela Coel). Barnaby y Sallie son hijos de un anciano pintor famoso, Julian Sklar (Ian McKellen, con sus 86 años), que contratan a Lori para hacerse pasar como asistente y terminar de pintar una serie de cuadros que Julian nunca había terminado, para que después de la muerte del viejo, puedan ser vendidos. Hijos endeudados que pretenden sacar provecho de la fama extinta de su anciano padre, que después de haberlos tenido, salió del closet, para sincerar su condición sexual.

Lori es restauradora y falsificadora y vive en una humilde comunidad de pintores, atendiendo un puesto de comidas callejero para mantenerse. Cuando decide aceptar el trato, se presenta en la casa de Julian y poco a poco se va metiendo en su mundo, hasta que ambos, a lo largo de inteligentes líneas de diálogo, se sinceran y nos enteramos quién era el famoso Christopher de los cuadros. 


Ian McKellen y Michaela Coel en "The Christophers"
Ian McKellen y Michaela Coel en "The Christophers"

Como ya es habitual en sus últimas películas Steven Soderbergh funciona como director de fotografía y editor, lo que significa un considerable ahorro de costos y un pleno dominio de lo que él quiere que se vea en pantalla. El diseño de producción de Antonia Lowe nos introduce en ese doble departamento bohemio, abarrotado de recuerdos inolvidables para este Julian, excéntrico, mordaz y algo libertino, que se mantiene en la intimidad de su refugio, en los últimos días de su vida. Ahí es donde Soderbergh y Salomon reflexionan, con imaginación y encuadre perfecto, acerca de la fugacidad de la fama, los mecanismos hipócritas del mundo del arte, o lo que significa tener talento real. 

Pienso que no hace falta aclarar que Ian McKellen es brutalmente extraordinario como Julian y la química que logra con Michaela Coel, con su belleza de Venus de ébano y su mesura, es perfecta.

Esta nueva entrega de Soderbergh es ágil, inteligente, divertida y muy recomendable.

Duración: 100’.



Hebe Girardo

20/5/2026



 
 
 

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